sábado, 22 de agosto de 2009
Hallado el testamento político de Luis XVI
Poco antes de su huida de París, en junio de 1791, el rey Luis XVI redactó un documento para justificar su marcha ante los franceses: la Declaración a todos los franceses, un texto de 16 páginas que la tradición ha convertido en su testamento político. En este texto, el monarca da su visión sobre los acontecimientos revolucionarios y habla de su ideal político: una monarquía constitucional fuerte. El soberano pidió a su intendente, La Porte, que llevase ese manuscrito al despacho del presidente de la asamblea, Alexandre de Beauharnais, al día siguiente de dejar París.
Según el historiador Jean-Christian Petitfils, aunque se ignoraba el paradero original, el contenido era bien conocido, ya que se reprodujo en muchos documentos parlamentarios. El grafólogo Thierry Bodin está convencido de que el texto es de puño y letra del monarca, y piensa que se conservó hasta el proceso contra el rey en diciembre de 1792, para desaparecer luego sin dejar rastro. Se cree que pudo haber pertenecido al famoso coleccionista Étienne Charabay, de mediados del siglo XIX, aunque no aparece en ninguna lista de venta de manuscritos. En la década de 1950 se detectó su presencia en una posible transacción, pero el original no apareció y se perdió ota vez.
El coleccionista francés Gerald Lhéritier, presidente de la sociedad Aristophil, dedicada a la compra de manuscritos antiguos, emprendió la busqueda del documento que se encontraba en poder de un coleccionista estadounidense. En texto, además, iba acompañado por un manuscrito de ocho páginas obra del conde de Provenza, hermano pequeño del monarca y luego rey como Luis XVIII, que enumera las injusticias sufridas por la familia real desde 1789.
Fuente: Historia, National Geographic
miércoles, 21 de mayo de 2008
Palacio de Jorsabad
Extraido de: artehistoria.com
Sumer y el templo oval de Khafadye
Fuente: artehistoria.com
Mesopotamia - Introducción
Fuente: Artehistoria.com
lunes, 19 de mayo de 2008
Batalla de Issos
La batalla de Issos fue un encuentro armado que enfrentó a Alejandro Magno, rey de Macedonia, contra el rey persa, Darío III Codomano, en el año 333 adC.
Antecedentes:
Tras derrotar al sátrapa local en la batalla del Gránico, la resistencia persa organizada desaparece en Asia Menor, exceptuando algunos focos aislados como Mileto o Halicarnaso. Después de pasar un año asegurando su conquista de la península de Anatolia (actual Turquía), Alejandro comienza su ofensiva hacia Siria, con el propósito de neutralizar la peligrosa flota persa capturando sus puertos.
Cuando Alejandro se encontraba en Tarso (Cilicia), le llegaron noticias de que Darío amasaba un gran ejército en Babilonia. Si Darío conseguía alcanzar el Golfo de Issos, podía utilizar el apoyo de la flota persa al mando de Farnabazo III, que aún operaba en el Mediterráneo, facilitando su suministro y probablemente desembarcando tropas en su retaguardia. De este modo, el macedonio dejó su ejército principal en Tarso, pero encargó a Parmenio tomar la costa alrededor de Issos.
En noviembre, Alejandro recibió informes de que el gran ejército había entrado en Siria. Decidió reagrupar su disperso ejército y avanzar hacia el sur desde Issos a través del paso de Jonás, las «Puertas de Cilicia».

Darío, sabedor de que las tropas de Parmenio defendían el paso, eligió una ruta más septentrional. Los persas capturaron Issos sin oposición y asesinaron a todos los heridos que había dejado atrás Alejandro. El rey persa se encontró con que su ejército se había situado tras los macedonios, cortando sus líneas de suministro. Avanzó entonces hacia el sur, llegando hasta el río Pinaro antes de que sus espías le informaran de que habían localizado a Alejandro marchando hacia el norte. Formó pues a sus tropas en línea de batalla en la estrecha llanura junto a la costa.
La Batalla
Primera fase: La situación del ejército persa, en un estrecho llano entre las montañas y el mar, impedía a Darío sacar ventaja de las grandes masas de infantería. Alejandro envió a algunas unidades de su caballería de Compañeros desde el centro al flanco derecho. Su carga súbita, cruzando el río, (en un vado de arroyo pobremente guardado por Darío) funcionó demasiado bien: el flanco derecho atacó, abandonando su posición original, mientras el centro pasaba a la defensiva. Esto abrió momentáneamente una brecha en la línea de combate macedónica. De haber explotado esta ventaja, Darío podría haber empujado al ejército macedonio hacia el mar.
Segunda fase: Alejandro, sin embargo, en lugar de retirarse para cubrir el hueco entre la caballería y las falanges, desvió a sus Compañeros sobre el flanco izquierdo persa, creando confusión en las filas enemigas y rompiendo su cohesión. Mientras el Gran Rey intentaba en vano maniobrar su ejército para enfrentarse a la nueva amenaza, la falange e infantería pesada de Alejandro cargaron en el centro, acabando con el poco orden que existía en el ejército persa.

Desenlace:
Hasta el momento, los persas habían resistido en su flanco derecho (infligiendo serias pérdidas al flanco izquierdo de la caballería Tesalia de Alejandro en el proceso), pero se hundieron al ver huir al resto del ejército. Darío viró su carro cuando vio caer el ala izquierda, huyendo del campo de batalla. Cuando el suelo se hizo demasiado inestable para su carro, finalmente lo abandonó junto a todo su equipo y siguió cabalgando a lomos de uno de los caballos. Cuando los persas vieron huyendo al Gran Rey, abandonaron definitivamente sus posiciones en desbandada. La caballería macedonia persiguió a los persas hasta que se ocultó el sol. Lo que siguió fue una masacre.
Las notas de Ptolomeo I, recopiladas por Arriano, mencionan que Alejandro y sus guardaespaldas, en persecución de Darío, cruzaron una grieta cabalgando sobre los cuerpos de los persas muertos.
Fuentes: Wikipedia y artehistoria.com
jueves, 15 de mayo de 2008
Descifran una tabla con anotaciones astronómicas de hace 5.000 años
Según el profesor de aeronáutica Mark Hempsell, coautor del trabajo, las inscripciones se refieren a un asteroide que impactó en aquella fecha en Köfels, en los Alpes austríacos. Según su reconstrucción de los hechos, aquel meteorito cayó en un ángulo muy bajo, cortó una montaña llamada Gaskogel y explotó convirtiéndose en una bola de fuego. Al impactar en Köfels generó enormes presiones que pulverizaron la roca y provocaron un deslizamiento. Además, simultáneamente se generó una avalancha de llamas sobre el Mediterráneo y se formó una nube de humo que habría sido visible para centenares de miles de personas. Ese humo, agrega Hempsell, se menciona también en la tabla sumeria. El hallazgo explica la proliferación de leyendas apocalípticas de esa época -al menos veinte- en todas las culturas mediterráneas, entre ellas la historia bíblica de la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra.
Fuente: Muy interesante
martes, 13 de mayo de 2008
KHARTOUM: CIUDAD BLINDADA, SE HABLA DE CIENTOS DE MUERTOS

Me entristece nuevamente anunciar noticias que no son agradables, pero que el mundo debe saber; la única pregunta que me formulo es :¿Donde estáis medios de comunicación?, avaros y sedientos de malas noticias, algunos esperando que un famoso se peleé con otro para tener unos puntos de audiencia. ¿Donde estaís periodicos y radios de caracter nacional?, ciertamente los medios de comunicación esta ocupados con noticias tragicas como los sucesos acontecidos en Asia en estas últimas jornadas, desastres belicos y naturales; pero no nos olvidemos de la desgracia a la que todos (y no se escapa uno) hemos sometido al continente africano, países que llevan años en guerra como es el conflicto del Sudan, del que hoy nos llegan estas terribles noticias, hagamos eco de esta terrible situación, ya que, si los gobiernos poderosos no mueven un dedo, al menos se escuche en Europa y en el resto del mundo, el grito ahogado en el desierto de miles de personas, que no ven la luz al final del tunel.
Fuente: Missionary International Service News Agency
Link: http://misna.org/news_testo.asp?a=1&tipo=txt&IDLingua=4&id=213881